Las 8 Tendencias TOP de Tecnología Educativa para 2018: ¿Estamos preparados?

Este artículo es un resumen traducido del artículo publicado sobre tecnología educativa en medium.com por Ashmeet Singh el 4 de Enero de 2018. Puedes leer el artículo original en: https://medium.com/the-edtech-world/edtech-trends-2018-5be1d42c8f37

En Europa el Reino Unido lidera las inversiones en tecnología educativa (EdTech) contribuyendo con el 34% (GBP178 millones) del total, de acuerdo con Benjamin Vedrenne-Cloquet, cofundador de EdtechXGlobal.

¡Guau!, ¡Eso es una cantidad seria de dinero!

Por eso, se preguntó a diversos expertos de EdTech acerca de las tendencias en tecnología educativa para 2018 y esto fue lo que respondieron:

¿Cuales son las principales tendencias de tecnología educativa para 2018?

1.- Creatividad lo primero

Olli Vallo de Kokoa Standar y Kristo Lehtonen de 3DBear están de acuerdo en que ¡sin creatividad, la tecnología no es nada!. En 2018 la gente por fin se dará cuenta de que sin creatividad la tecnología no es nada. Despues de reconocer esto, el uso de la tecnología educativa es mucho más significativa y el debate acerca de ella cobra más sentido.

2.- Decisiones basadas en datos y analíticas

Tanto Barbara Ann Zielonka, destacada profesora de inglés noruega, como Jannie Jeppesen, CEO de la industria de tecnnologías educativas en Suecia, creen que la analítica de datos es un área clave de interés para 2018.

Analíticas de apps de aprendizaje

3.- Estandarización de productos de tecnología educativa

Morten Amstrup, CEO de la industria en Dinamarca, hace una reflexión crucial: le gustaría ver a las instituciones educativas reconocer que hay más similitudes entre ellas de lo que ellas mismas creen. Cuando una institución educativa cree que es única, demanda soluciones “a medida”, haciendo muy difícil para la tecnología educativa ser escalable. Las empresas de tecnología educativa necesitan innovar y para ello requieren soluciones estandarizadas, que no necesiten muchos cambios para adaptarse a cada cliente. Posiblemente 2018 será el año de la escalabilidad.

4.- Aprendezaje y coaching online

Los MOOCs (massive open online courses) continuarán su desarrollo, según Grahan Boyd de Evolutesix. Asimismo, Ola Szlachcikowska, de GetResponse, espera más aplicaciones de aprendizaje para 2018.

5.- VR/AR (realidad virtual y aumentada) en educación

Hay multitud de razones para utilizar realidad virtual y aumentada en las aulas. De hecho, Peter Jones, el profesor de inglés de Setapp, usa realidad virtual para aumentar la confianza de sus estudiantes al hablar inglés.

Michal Wróblewski, jefe del área VR/AR en Setapp, busca una mayor implicación de la realidad aumentada en las aulas.

tecnología educativa en las aulas

6.- Aprendizaje más accesible y enseñanza para todos

Seamos honestos. Una de las cosas más importantes que la tecnología puede hacer por la educación es hacerla accesible a todo el mundo. Helle Tollerund , CEO del clúster de tecnologías educativas de Oslo dice por qué: “Espero la oportunidad de ver una enseñanza y un aprendizaje más accesible para todos, independiente de la hora, lugar, plataforma, espacio y edad, a través de verdadero buen uso pedagógico de la tecnología educativa. Esto contribuirá a asegurar un mejor aprendizaje, así como unas mejores condiciones de mercado para el sector que represento”

7.- Habilidades socioemocionales y bienestar estudiantil

Entender la relación entre las habilidades socioemocionales y el bienestar estudiantil será clave en 2018, dice Mervi Pänkäläinen, fundadora y CEO de Mightifier. “Entender esta correlación conduce a  mejor autoestima y ambiente en el aula, y reduce el acoso y el estrés entre los estudiantes. En el largo plazo, los resultados de aprendizaje son también mejores para los estudiantes que han practicado activamente su empatía en el aula.”

8.- Una experiencia de aprendizaje integrada

Apoorv Bamba, fundador de Startup Safari, le gustaría ver un mapeo exhaustivo del viaje para el usuario final. Esto conduciría a una experiencia integrada de aprendizaje. “Demasiadas iniciativas de tecnología educativa se centran en el aspecto tecnológico y no en el educativo. La tecnología educativa debería imaginarse para llegar a ser la única forma de aprendizaje en los próximos 2 a 3 años”

Para terminar

Así, como se puede ver, hay un montón sobre lo que buscar en tecnología educativa para 2018. La realidad virtual y aumentada, los MOOCs y el análisis de aplicaciones educativas ganarán impulso. Pero recordad quienes hacéis tecnología educativa: “sin creatividad y un fuerte énfasis en el aprendizaje, el usoa de tecnología en educación no es nada”

NOTA: Este artículo es un resumen traducido del artículo publicado en medium.com por Ashmeet Singh el 4 de Enero de 2018. Puedes leer el artículo original en: https://medium.com/the-edtech-world/edtech-trends-2018-5be1d42c8f37

Como coexistir con la transformación digital

Transformación digital, un asunto serio

Suelo asistir a muchos eventos de emprendimiento, de innovación, de innovación emprendedora, de emprendimiento innovador y creo que incluso a alguno de innovación innovadora… E indefectiblemente siempre se habla de lo digital, a veces como si se hablara del “coco”: ¡ten cuidado que viene internet y te come! Y se empieza a hablar de “tendencias” como la hiperconectividad, la hipermovilidad, el big data o el internet de las cosas, y parece que si no controlas la terminología, si no usas la huella dactilar para conectarte a algo, si no sueles comentar en twitter lo que estás viendo en la tele o no tienes la lavadora conectada al móvil no se entiende muy bien para que existes…

No seré yo quien frivolice sobre lo digital, todo lo contrario: está claro que la Transformación Digital en la que estamos inmersos es mucho más que una revolución económica: implica además una revolución social e, incluso, una revolución cognitiva, todas ellas de difícil digestión para el común de los mortales. ¿Estamos entonces inmersos en una vorágine tecnológica inabarcable que nos va a devorar a todos? ¿Es después de todo la llegada del coco?

Yo no solo no lo creo sino que defiendo todo lo contrario: la transformación digital trae un mundo nuevo y mejor si la humanidad es capaz de trascender, evolucionando en lo social y en lo personal. No sé qué deberá ocurrir antes ni creo que vaya a ser fácil, pero, en todo caso, la revolución cognitiva pasa por una revolución actitudinal. ¿Podemos cambiar a la humanidad desde nuestro sillón o desde nuestro móvil? Difícilmente, aunque todo es ponerse. ¿Podemos ayudar a cambiar a otros en nuestro entorno? Muy probablemente ¿Y cambiar nosotros mismos? Sin la menor duda. Permítanme compartir algunas propuestas.

Recetas para inmigrantes digitales que quieren adaptarse y no morir en el intento.

1. Pon un nativo digital en tu vida. Si es un hijo o una hija mejor pero si no, seguro que hay alguien en tu entorno que te puede ayudar. Pregunta hasta la saciedad. ¿Recuerdas esas sesiones maratonianas de “¿por qué, por qué, por qué?” cuando eran pequeños? Pues eso, te lo deben. Que te ayuden en lo que necesites: el Word, el facebook o hacer una web. Si sabe, que te enseñe. Y si no sabe, que aprenda contigo, lo va a necesitar aún más que tú. Y lo mismo a la inversa. Igual que le ayudas con la tarea de lenguaje o de matemáticas, ¿por qué no con esa consulta en Wikipedia o con ese trabajo en PowerPoint?

2. A falta de nativo provéete de un inmigrante integrado. Los hay. Suelen llamarnos frikis y la mayoría de inmigrantes resistentes tiene uno o una cerca, si no, no viajarían, no tendrían teléfono ni harían muchas de las cosas que hacen porque llevan a su inmigrante lazarillo a su lado. Y si eres el inmigrante integrado, no le des peces, enséñale a pescar. Si se resiste hazle la pregunta demoledora ¿Cómo te las vas a arreglar cuando yo no esté y encima seas viejo?

3. Usa lo que te resulte útil, pero úsalo. Es verdad que no es obligatorio pagar la guagua con una aplicación de móvil, pero si viajas habitualmente en guagua usa la APP. Además sirve para consultar cuanto va a tardar la siguiente… Si viajas, prueba a hacer búsquedas por internet. Aunque luego vayas a la agencia, pero al menos entrénate.

Antes de seguir, te propongo una ENCUESTA un montón de recursos digitales para ver hasta donde llega tu conocimiento. Te desafío a que busque aquello que no conozcas y descubras si te puede ser útil. 

4. Socializa. Mucha gente a lo que se resiste es a socializar en internet por miedo a revelar sus datos o porque se siente vulnerable. Se puede estar en Facebook y no compartir nada en el muro, se puede seguir a otros y opinar sobre lo que ellos comparten. Es una forma de empezar.

5. Juega. Esta es la clave definitiva. Una de las mejores formas de aprender es jugando. No te tomes el aprendizaje como una maldición sino como un juego. En Internet hay miles de aplicaciones para todas las aficiones. Una de las características de los nativos digitales es su vocación de jugadores y su necesidad de experiencias similares al juego. No necesariamente virtual. La experiencia lúdica nos ayuda a abrir la mente y a aceptar cosas nuevas y disruptivas. Juguemos para facilitar el aprendizaje.

Estas cinco recetas las podemos poner en práctica para mejorar nuestra actitud hacia lo digital, pero también nos pueden servir para ayudar a otros a hacerlo. Si además somos padres o docentes, no es una opción, es una obligación.

El mundo digital parece el coco, convirtámonos en comecocos.

Transformación digital en las aulas ¿a buen ritmo?

La transformación digital en las empresas

Recientemente he participado en varios debates en los que se reflexionaba sobre porqué los centros educativos y los/as docentes no utilizan más las TICs en el aula. La “resistencia” a este uso es la misma que se da en otros ámbitos de actividad y que está haciendo que la transformación digital se haya convertido en una prioridad para las empresas y las administraciones que, desafortunadamente, pocas están abordando con la diligencia necesaria. La tecnología se mueve a un ritmo tal que las personas somo incapaces de “aprovechar” las capacidades que YA tenemos a nuestro alcance.

CapGemini es una consultora que lleva años estudiando el impacto de la digitalización en las organizaciones. En agosto pasado publicó su último informe (basado en encuestas a profesionales de empresas de muy diversos sectores) en el que se enumeran las cuatro principales causas del “retraso” en la transformación digital. Estas causas son (en orden decreciente de importancia): aspectos culturalespresencia de sistemas informáticos antiguos, falta de competencias digitales y falta de visión de liderazgo. Yo creo que esto es perfectamente aplicable a nuestros centros educativos, tanto desde el punto de vista de las personas que toman las decisiones (las administraciones educativas que deberían ejercer el liderazgo) como de las que en el día a día ejercemos la docencia (que posiblemente no tenemos las competencias necesarias).

¿Y qué pasa con la educación en España?

Por otra parte, y como punto de prudente optimismo, Bankia publicó su Informe Índicex 2016 dedicado a la digitalización de las empresas en España, y entre sus resultados  por sectores la EDUCACIÓN queda en el tercer lugar empatada con las telecomunicaciones y los servicios sanitarios. Teniendo en cuenta que la administración en general (incluida la defensa) queda en el antepenúltimo lugar, creo que podemos concluir que la educación se está transformando pero posiblemente con un tirón muy importante del sector privado.

transformación digital por sectores

Finalmente me gustaría compartir un artículo de Lourdes Guardia, directora del Máster en Educación y TIC de la UOC, en el que comparte una interesante reflexión sobre todo esto que estamos comentando, y sobre la importancia de que los docentes hagamos de “tractores” de la transformación del sistema educativo, para dar respuesta a los desafíos que nuestros/as alumnos/as se van a encontrar en su camino a la autonomía personal.

El aprendizaje autónomo: los MOOC, una alternativa poco conocida aún

El aprendizaje autónomo: los MOOC, una alternativa poco conocida aún

Me interesa mucho analizar las diferentes alternativas que los adultos tenemos para acceder a un aprendizaje autónomo, es decir, disponer de recursos de aprendizaje que no dependan de una matrícula en una institución educativa y que nos permitan elaborar un currículo formativo propio.

Estoy haciendo el Master de Educación y TIC de la UOC  y entre los materiales que he tenido que leer está este artículo de New York Times “The year of the MOOC”, del que me quedo con una frase que me parece especialmente relevante: “Puesto que cualquiera con con una conexión a internet puede apuntarse, no es posible responder a los estudiantes individualmente. Por tanto, el diseño del curso (como se presenta el material y la interactividad) cuenta mucho“. 

Ya han pasado casi cinco años desde aquel artículo (Noviembre 2012) y sin embargo, en un artículo sobre las Métricas de los MOOC, se señala en las conclusiones: “…todavía no se está aprovechando suficientemente el potencial de las analíticas de aprendizaje para la mejora del diseño de los cursos MOOC”. Y citan una frase de Justin Reich (2015) que me parece muy reveladora: “tenemos terabytes de datos sobre dónde han hecho clic los estudiantes y muy poca comprensión de lo que ha cambiado en sus cabezas”. Es decir, ya se están apuntando carencias de esta modalidad de enseñanza-aprendizaje, y la realidad a mi modo de ver es que aún no hay información fiable de qué aspectos de los MOOC son los que realmente funcionan bien y por qué lo hacen. Lo que me lleva a concluir que, probablemente, aún no se haya desarrollado todo su potencial.

¿Sabemos qué son exactamente los MOOC?

En este video que he confeccionado lo explico ya añado algunas consideraciones sobre su evolución hasta ahora.

 Otro de los autores a los que se cita en el artículo de New York Times es al Dr. Anant Agarwal (a la sazón CEO de edX) que en el año 2013 dictó una charla TED sobre el incipiente uso de los MOOC y las expectativas que generaba en aquellos momentos, dejando ya algunas claves sobre como deberían diseñarse los cursos para lograr un aprendizaje verdaderamente significativo: 1) Aprendizaje activo(video + tarea interactiva), 2) Ritmo propio (poder parar y seguir), 3) Retroalimentación instantánea (respuestas y soluciones), 4) Gamificación (recursos de juegos aplicados al aprendizaje), y 5) Aprendizaje entre pares (interacción entre alumnos/as). En definitiva, trabajar intensamente el DISEÑO.

 

¿Puede la escuela analógica formar a los profesionales del mercado digital?

Marc Prensky dice que son “nativos digitales” los que han nacido en un entorno en el que las TICs estan accesibles desde la infanciam en un mercado digital. Es decir, eso podía ocurrir en la década de los 80 en EEUU y en la decada de los 90 en España. Y son “inmigrantes digitales” los nacidos en las tres décadas anteriores.

Lo que él pone de manifiesto es que los nativos digitales veían la tele, videos y jugaban con videojuegos de forma habitual desde pequeños. Al crecer, accedieron de forma natural a internet, a móviles y tabletas. Es decir, los nativos digitales vivían, viven, su vida cotidiana y su ocio en un mundo tecnológico ¡que no existe en las aulas! Y como lo que hacemos por “afición” lo integramos mejor que lo que hacemos por obligación, los nativos digitales han adquiridos unos “modos” de aprendizaje y relación con el mundo que les rodea que, desafortunadamente para ellos/as no se parecen en nada a lo que se les pide/valora en las aulas.

Ahora bien, ¿que nos ha pasado a los “inmigrantes digitales” todo este tiempo. Cuando se habla de nosotros (yo tengo 55 años), parece que entramos en una cueva en 1985 y hemos salido de ella en 2015, con 30 años de desfase. Y eso no es cierto. Los inmigrantes digitales hemos estado ahí estos últimos 30 años, y la mayoría de nosotros hemos vivido la incorporación de las TICs en nuestros trabajos, muchos jugamos a videojuegos, nos hemos incorporado a las redes sociales y navegamos por internet como ciberpeces (es decir, estamos en el mercado digital). De hecho, muchos de nosotros no sabríamos vivir sin internet (yo no llevo peine en el bolso, pero si el cargador del iPhone).

No es un problema generacional

Por lo tanto, la dicotomía no es entre alumnos “nativos digitales” y profesores “inmigrantes digitales”. La verdadera dicotomía es una escuela analógica en un mundo digital. Yo no creo que solo el paso del tiempo pueda cambiar este orden de cosas, ni el “rejuvenecimiento” natural de las plantillas docentes. Hace falta más velocidad, hay que conseguir que las novedades que se presentan en eventos como SIMO Educación, dejen de ser “tendencia” para convertirse en “práctica diaria”.

De hecho, la transformación digital va lenta, muy lenta. En España, menos del 20% de las empresas está haciendo algo en transformación digital, y las administraciones públicas van a la cola de este proceso. Al mismo tiempo, las empresas demandan ya perfiles profesionales que los sistemas educativos no proporcionan. Pero no es solo una cuestión de contenidos, es también una cuestión de metodologías, de que la escuela se parezca a la vida.

Insisto, como en muchas otras facetas de la vida, para conseguir un cambio no basta con esperar. Hay quien tira del carro del cambio, hay quien empuja, hay quien se sube y hay quien pone palos en las ruedas. Creo que, en el cambio educativo para el mercado digital, algunas personas hemos decidido tirar del carro independientemente de nuestra edad, ojalá cada vez seamos más.

Certificado de Profesionalidad: Nueva oportunidad de Cualificación

Un Certificado de Profesionalidad constituye una acreditación de competencias profesionales que van más allá de meros conocimientos e, incluso, habilidades, proporcionando al empleador la garantía de que el/la “portador/a” de uno de estos certificados ha sido evaluado en relación con las actitudes necesarias para el correcto desempeño del puesto. Sin embargo, ni las personas trabajadoras ni las empresas saben valorar adecuadamente esta herramienta de cualificación. Por ello iniciamos una serie de tres artículos en la que trataremos de aclarar que son y por qué son tan útiles los Certificados de Profesionalidad.

¿Qué es un Certificado de Profesionalidad?

Tal como se recoge en la página WEB del SEPE:

“Los certificados de profesionalidad, regulados por el Real Decreto 34/2008, de 18 de enero,  son el instrumento de acreditación oficial de las cualificaciones profesionales del Catálogo Nacional de Cualificaciones Profesionales en el ámbito de la administración laboral.

Estos certificados acreditan el conjunto de competencias profesionales que capacitan para el desarrollo de una actividad laboral identificable en el sistema productivo sin que ello constituya regulación del ejercicio profesional.

Tienen carácter oficial y validez en todo el territorio nacional y son expedidos por el SEPE y los órganos competentes de las Comunidades Autónomas.”

Esto es, la persona que dispone de un Certificado de Profesionalidad tiene acreditadas “competencias profesionales” o, lo que es lo mismo, no es que haya “hecho un curso”, es que ha recibido formación teórica, práctica y actitudinal en relación con esa profesión en concreto que, además, forma parte del Catálogo Nacional de Cualificaciones Profesionales. Para tener una referencia, este Catálogo es el que se usa como base para la Formación Profesional.

Los Certificados de Profesionalidad están regulados por Reales Decretos publicados al efecto en los que se establece lo siguiente:

  • Las unidades de competencia cubiertas por el certificado de profesionalidad
  • Los módulos y unidades formativas de que debe constar la formación necesaria para acceder al certificado en cuestión
  • Los criterios de evaluación que deberá contemplar la formación impartida
  • Los requisitos de acceso para poder participar en la formación
  • Los requisitos que deben cumplir los docentes para poder IMPARTIR la formación
  • Los requisitos que deben cumplir las aulas para poderse impartir la formación en ellas.

Por lo tanto no estamos hablando de cursos al uso, sino de una estructura formativa muy rigurosa que requiere de una acreditación de aulas y docentes que deben justificar los centros colaboradores para que la Formación conducente a la obtención de Certificados de Profesionalidad (que así es como se denominan estos cursos) se luego reconocida por los Servicios Públicos de Empleo que son, en última instancia, quienes conceden los Certificados de Profesionalidad.

Soy un/a trabajador/a ¿Puedo cursar un Certificado de Profesionalidad en cualquier centro? ¿Puedo hacerlo online?

Cualquier centro de formación puede impartir cursos según las directrices recogidas en los reales decretos que regulan los certificados de profesionalidad, incluso cumplir escrupulosamente los requisitos de aulas y docentes, pero para que los servicios públicos de empleo, al menos en el caso de Canarias, el centro debe ACREDITAR sus aulas y sus docentes ANTES de la impartición de la formación. Pero eso solo no basta. Además, en el momento en el que se vaya a iniciar la formación, deberá notificarlo al servicio público de empleo de su comunidad, con el fin de que se efectúen las inspecciones correspondientes por parte de sus técnicos.

En el caso de los Certificados de Profesionalidad online, es el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) quien acredita a los centros que pueden ofrecer los Certificados de Profesionalidad en modalidad de Teleformación y en este caso, igual que en el anterior, los centros deben “Comunicar el inicio de cualquier acción formativa que impartan, y en el caso de que se dirija a la obtención de certificados de profesionalidad y se financie con fondos no públicos, tener además autorización expresa para realizarla.” Es decir, incluso si el centro ofrece la formación de manera privada (el alumnado paga la formación), es requisito la autorización previa para que sea reconocida oficialmente y se expida el Certificado de Profesionalidad.

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Próxima entrega: Soy un empresario ¿Qué puedo esperar de un /a trabajador/a con un Certificado de Profesionalidad?

Saludo y bienvenida

Hola,

me llamo Ana Gallardo y llevo treinta años de ejercicio profesional en diversos sectores y en diferentes tipos de empresas. A estas alturas he descubierto que se muchas cosas y se hacer muchas otras pero seguramente a nadie le son útiles en conjunto, sino que unos necesitarán unas y otros otras. Y para esto estas páginas y este proyecto vital, para compartir con el mundo mi conocimiento y mi experiencia en áreas tan diversas como las ventas, la formación, la comunicación… o los gatitos. Y todo ello, como no podría ser de otra manera, desde un enfoque femenino.

¡Ojalá que haya alguien en alguna parte a quien le resulte útil algo de lo que aquí se encuentre!

¿Por qué es tan difícil encontrar buenos vendedores?

vendedor-triste

Los buenos vendedores ¿dónde se esconden?

En mis reuniones de networking con empresarios/as, en los cursos que imparto o en encuentros con clientes la queja es recurrente: ¡qué difícil es encontrar buenos vendedores! Y buenas vendedoras, por supuesto. ¿Por qué ocurre esto? Hay miles de profesionales de la venta en las empresa y nos encontramos con ellos y ellas en toda clase de establecimientos, tiendas, servicios… ¿a qué se debe esa idea generalizada de que no son competentes? Llevo 30 años de experiencia profesional y una buena parte de ellos como parte de equipos comerciales, bien en tareas operativas o de formación, y tengo tres claves que explican la creencia y la parte (solo parte) de verdad que encierra dicha creencia.

CLAVE 1: Muy poca gente sabe realmente qué es ser un/a buen/a profesional de la venta

Está expresarlo con crudeza pero lo creo realmente. Si preguntamos a la gente que cree que debe tener un buen vendedor, la mayoría hablan de conocimiento de su producto y de su empresa, proactividad, dinamismo, facilidad de palabra… Y si, ciertamente, esas son competencias imprescindibles en un vendedor, pero otras como conocimiento del cliente y la competencia, capacidad de escucha y análisis, resistencia a la frustración, generosidad, espíritu colaborativo, honestidad y automotivación, son las que marcan la diferencia entre una persona que vende y un verdadero buen vendedor, o vendedora. Es decir, muchos/as empresarios/as, especialmente de empresas pequeñas, no saben realmente como identificar buenos profesionales de la venta y, por eso, solo descubren que sus vendedores no son tan buenos como esperaban cuando ya han fracasado.

CLAVE 2: Mucha gente cree que “el vendedor nace, no se hace”

¡Craso error que genera enormes dosis de frustración en profesionales y empresas! En todos los cursos que imparto sobre técnicas de venta o habilidades comerciales, planteo a mis alumnos el debate de si el vendedor nace o se hace. En general la conclusión suele ser que la profesión de vendedor se puede aprender, pero detecto que, en el fondo, todas las personas se guardan una prevención personal de que hay características personales necesarias para vender, que son innatas o que se aprenden en la infancia. No cabe duda de que las actitudes son difíciles de cambiar en la edad adulta (pero no imposible) y que, por tanto, quien tenga bien desarrolladas algunas como la automotivación, la resistencia a la frustración o la orientación al logro, tendrá más fácil APRENDER a ser un buen vendedor que quien no las tenga. Pero ¡ojo!, no olvidemos que también hay actitudes “incompatibles” como el egoísmo o la deslealtad, y al final la mezcla de ingredientes es tan sutil que, en la mayoría de los casos, es más lo que se tiene que aprender que lo que se “trae de casa”:

CLAVE 3: A la mayoría de la gente NO LE GUSTA vender ni ser vendedor.

Una vez más podemos hacer una estadística “casera”. Preguntemos a nuestros amigos y conocidos si les gustaría trabajar como vendedores/as. La respuesta mayoritaria será que no, unos porque realmente creen que no sabrían hacerlo y otros, la mayoría, porque aunque creen que si lo podrían hacer piensan que no es una profesión de la que sentirse orgulloso. Es curioso que a pesar de que mucha gente cree que el vendedor “nace”, también creen que prácticamente cualquiera podría vender, pero sin embargo no es una profesión con un reconocimiento positivo porque (y ya estamos en el título de este artículo) la idea generalizada es que una buena parte de los profesionales de la venta son malos profesionales. Y la realidad es que si ejerces una profesión que no te gusta o que crees que no es una profesión de prestigio, es altamente probable que no la desempeñes al máximo.

vendedores

Como resumen de todo lo anterior llegamos a la conclusión de que no es que no haya buenos vendedores, es que hay muchos malos vendedores porque hay muchas personas que acceden a la profesión de ventas “porque no hay nada más” y muchas empresas que no saben elegir, formar y retener a buenos profesionales de la venta. En la situación de altos niveles de desempleo actuales esta circunstancia se agrava más, pero existe en cualesquiera circunstancias. A la pregunta ¿Donde se esconden los buenos vendedores? la respuesta es sencilla: están trabajando. Y lo están haciendo en empresas que saben de la importancia de su trabajo, de la importancia de una formación y reciclaje continuos y, sobre todo, que valoran a sus equipos de venta y hacen por retenerlos y motivarlos.

 

 

Dirección Empresarial. La importancia de formarse

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Dirección Empresarial: ¿Experiencia vs. Formación? El dilema en los pequeños negocios

Según la Subdirección General de Apoyo a la PYME, dependiente del Ministerio de Industria, Energía y Turismo, en España había en Enero de 2014 3.114.361 empresas de las cuales 1.314.398 tenían entre 1 y 9 empleados, es decir más del 42% son MICROEMPRESAS. De estas, y siempre según el mismo informe, más del 60% tienen la forma jurídica de persona física o empresario individual (lo que en lenguaje coloquial conocemos como “autónomo”), lo que nos dibuja un modelo empresarial basado en un proyecto personal del/a emprendedor/a que monta su pequeño negocio y, en la medida en que va siendo posible, incorpora otros/as empleados/as pero manteniéndose en el día a día del mismo. Tenemos por tanto un modelo empresarial en el que, muy probablemente, el/a empresario/a al frente es autodidacta o ha heredado el negocio de sus progenitores, habiendo aprendido a partir de la experiencia, pero sin tener una formación académica acorde a las necesidades del negocio.

Según el último Informe del Foro de Davos sobre empleo, en los próximos cinco años se van a dar cambios drásticos en el mercado laboral como consecuencia de las nuevas necesidades de las empresas, en particular las necesidades gerenciales. Se crearán nuevos empleos pero, a cambio, se destruirán muchos otros:

Como vemos, los cambios serán muy significativos y los profesionales deberán estar preparados para esta situación y una reacción lenta a esta nueva revolución tendrá consecuencias desastrosas. Las empresas deberán  adaptarse, dejar de ser “consumidoras pasivas” del talento de sus trabajadores/as y participar activamente en su desarrollo, muy especialmente, el de sus de sus directivos/as.

En esta linea, un curso de Dirección Empresarial en 2016 debe tener un enfoque innovador, contemplar las nuevas fuentes de “presión laboral” que van a tener los/as trabajadores/as, los/as directivos/as y los/as empresarios/as. Ese es el reto al que me enfrentaré al impartir el curso: MF1789_3 Dirección de la Actividad Empresarial en pequeños negocios y microempresas. Ser capaz de adaptar unos contenidos elaborados y diseñados en la primera década del siglo, para los retos que se avecinan en esta segunda década. Espero estar a la altura.

De Empresas, Náufragos y supervivencia en tiempos de crisis

A veces planteo a mis alumnos en clase un ejercicio de simulación en el que unos náufragos llegan a un territorio desconocido. En él se encuentran otros náufragos recién llegados con los que no comparten el idioma y unos habitantes a los que tampoco entienden y que no son hostiles pero tampoco les ayudan.

isla

¿Qué paralelismos podemos encontrar entre esta situación y la de una empresa? Analicemos dos posibles situaciones:

a) Una empresa que arranca su actividad.

En este caso el mercado es un territorio desconocido en el que hay otras empresas que empiezan y otras que ya están establecidas. Son empresas desconocidas, cuyas actividades y objetivos en principio no se conocen y con las que, en general, la empresa nueva no se relaciona. La empresa de nuestro ejemplo tiene unas tecnologías y unos recursos financieros y humanos con los que tendrá que enfrentarse a la tarea … ¿de qué? DE SOBREVIVIR La pregunta es ¿Sobrevivir para qué?

b) Una empresa en una situación de crisis generalizada.

En este caso el territorio donde se desenvuelve su actividad es completamente desconocido. Hay otras empresas pero como todas se enfrentan a la crisis es difícil adivinar en qué estan o qué hacen. Probablemente habrá una situación de desconfianza hasta que cada una sepa si realmente va a haber suficiente mercado para todos… La empresa tiene experiencia y ciertos recursos que han funcionado en otras situaciones pero deberá comprobar si en este nuevo escenario le son útiles. Es probable que esta empresa tuviese unos objetivos y una visión, pero en el nuevo escenario deberá plantearse si sus antuguos objetivos son adecuados y si los recursos disponibles son suficientes para sobrevivir y, si lo son, ¿sobrevivir para qué?

En los dos casos anteriores la situación requiere de una decisión de estrategia en forma de VISIÓN, definición de objetivos y plan de acción.

Obviamente una empresa que empieza es porque quiere QUEDARSE en el mercado, afianzar su posición y medrar en él (crecer). Los náufragos habrían decidido hacerse fuertes en el nuevo territorio y asegurarse una vida de bienestar en él para ellos y sus descendientes. Nuestros náufragos se habrían convertido en pioneros. Para ello deberán reconocer el territorio con detalle, fijarse bien en el resto de pobladores para aprender de ellos y colaborar o competir si fuese necesario, usar eficazmente sus recursos y obtener otros nuevos que les sean útiles. La empresa deberá conocer su mercado, adoptar medidas de colaboración con otras empresas (asociaciones, clústers…)y mecanismos de defensa en caso de competencia. De hecho tendrá que decidir si quiere crecer a costa de sus competidores (los naufragos podrían intentar “echar” al resto de pobladores) o absorberlos (los náufragos podrían dominar a alguno de los otros grupos y ponerlos a su servicio).

Sin embargo una empresa en un entorno de crisis tiene dos alternativas: seguir en el mercado (se aplica lo mencionado anteriormente) o desaparecer. ¿porqué no? Incluso esta decisión estratégica requiere de un análisis que implica al mercado: ¿cerramos y nos vamos? ¿intentamos vender los activos? ¿nos repartimos los activos? ¿alguno de los socios va a seguir por su cuenta con el negocio? ¿alguno de los socios va a iniciar otro negocio con parte de los activos actuales?. Lo que es lo mismo, el grupo de náufragos puede decidir irse de la isla pero ¿se van solos? ¿cambian lo que no van a necesitar por comida u otros aparejos al resto de pobladores? ¿se van todos o alguno se queda y se integra en la tribu? ¿se queda alguno y se queda con algunas de las cosas que los demás no se llevan?

En definitiva, muchas empresas, muchísimas, están en el mercado “sobreviviendo”, haciendo lo mismo de antes hasta que desaparezcan. En el símil de los náufragos, sobrevivir es quedarse para siempre en la isla viviendo como náufragos, solos hasta que mueran.

Pero el sentido de una empresa no es vegetar. Si los náufragos deciden integrarse en la tribu ya no es solo sobrevivir (la empresa se fusiona, adquiere seguridad aunque pierda autonomía). Si los náufragos deciden procrear ya no es solo sobrevivir (la empresa abre sucursales que tendrán que mantenerse por si mismas algún día). Si los náufragos deciden someter a los otros pobladores ya no es solo sobrevivir (la empresa decide competir por el liderazgo de mercado)…

En cualquier caso, sin una estrategia, sin una decisión consciente y razonada de que es lo que quieren para el futuro, una elaboración detallada de objetivos y un análisis realista de recursos, ni las empresas ni los náufragos serán dueños de su destino.

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